Caracoles y Babosas: Biología, Daños y Métodos de Control

Información General

Babosas

Especies

  • Derocera reticulatum
  • Limax maximus
  • Limax flavus
  • Milax gagatex

Las babosas son moluscos de metamorfosis simple.

Miden entre 2,5 cm y 15 cm y presentan una coloración que varía entre gris oscuro y amarronado. A diferencia de los caracoles, carecen de caparazón.

Se caracterizan por su desplazamiento lento y por las marcas que dejan a su paso, formadas por la secreción de sus glándulas mucosas.

Son organismos hermafroditas, ya que poseen tanto ovarios como testículos y la fecundación es mutua.

Los huevos son depositados en lugares oscuros y húmedos, eclosionando aproximadamente a los 30 días, con temperaturas comprendidas entre 16 °C y 21 °C.

Alcanzan el estado adulto entre los 3 y 12 meses, dependiendo de las condiciones ambientales.

Caracoles

Especie

  • Helix aspersa

Los caracoles alcanzan aproximadamente 6 cm de longitud y poseen una caparazón o concha de color marrón oscuro con franjas negras en forma de espiral, de aproximadamente 4 cm de diámetro.

Al igual que las babosas, se caracterizan por su desplazamiento lento y por las marcas brillantes que dejan a su paso debido a la secreción de sus glándulas mucosas.

Son hermafroditas y la fecundación es mutua.

Entre 3 y 6 días después de la fecundación depositan, en nidos preparados sobre suelo húmedo, alrededor de 90 huevos, los cuales eclosionan pocos días después.

Alcanzan la madurez aproximadamente a los 2 años y pueden vivir durante varios años.

Daños

Los caracoles y las babosas se alimentan principalmente de:

  • Hojas.
  • Tallos.
  • Brotes tiernos.

Presentan preferencia por los brotes nuevos, por lo que pueden ocasionar importantes daños en:

  • Plantas ornamentales.
  • Frutales.
  • Flores.
  • Verduras.

Algunas especies también pueden construir madrigueras y alimentarse de las raíces de las plantas.

Además de los daños en la vegetación, generan molestias cuando ingresan a viviendas o locales comerciales, dejando marcados sus recorridos nocturnos mediante líneas brillantes producidas por el secado de la baba.

Tratamiento

En primer lugar se realiza una inspección para detectar los lugares de refugio, siguiendo los senderos marcados por la baba.

Posteriormente se aplica un tratamiento mediante rociado con molusquicidas de amplio espectro, dirigido especialmente a las áreas donde anidan y por donde habitualmente transitan.

Existen cebos formulados a base de metaldehído; sin embargo, nuestro Departamento Técnico no autoriza su utilización debido a su elevada toxicidad y a que no existe antídoto específico para este tipo de plaguicidas.

Estos productos han sido responsables de numerosos accidentes, especialmente en mascotas que consumen accidentalmente los cebos colocados de forma incorrecta o sin las debidas medidas de seguridad.

35 años de experiencia en el Control de Plagas y Desinfección ambiental